SOBRE LA AUTORA


Vivián Jiménez, Felizmente casada y madre de un hermoso pequeño que transformó mi vida en proporciones más grandes de las que podría digitar dentro de éstos pixeles.

Ad portas de recibir el título como Administradora de Empresas (¡al fin!), me doy por vencida ante la pasión que me producen los temas de Crecimiento Personal (Emocional y Espiritual), Educación y Crianza. Realmente espero el cartón simplemente para colgarlo en alguna pared desnuda de la que ahora es mi casa. 

Me dediqué a la docencia por cerca de ocho años, desempeñándome en diferentes áreas del conocimiento y trabajando con grupos de diferentes rangos de edad, sexo, condición socio-económica e incluso con niños con necesidades educativas específicas. Trabajé siendo directora de grupos con la misma intensidad que fui  instructora de las "extracurriculares" (que para muchos son la costura de la escuela, cuando no saben cuánta emoción, entrega, dedicación y conocimiento perdurable se gesta en esos espacios). Puedo decir con orgullo que esos años en los que ejercí la docencia, me apoye en Dios, su Gracia y los talentos que se dispuso a darme, ya que no contaba con titulación como licenciada en ningún área, de manera que el empirismo bien nutrido de la necesidad desembocaron en una vocación que pese a no tener todos los fundamentos académicos, me llevó a desempeñar un papel que estuvo a la altura de mis compañeros de trabajo pero sobre todo a la altura de los estudiantes que quedaban a mi cargo. No entendía bien el porque de mi afinidad hacia "esos estudiantes con los que los otros profesores no podían", pero a hoy, lo sé con claridad: "Un niño desobediente es un niño desmotivado"(Disciplina Positiva, jane Nelsen). Y aunque tengo la certeza de que hice mi mejor esfuerzo por ellos, lamento no haber conocido antes otros estilos de educación donde la motivación y el respeto son la base.

Finalmente he decidido dedicar mi vida, por supuesto a mi familia y, a observar, reflexionar, indagar, leer, intentar, implementar, compartir, escribir y reproducir enseñanzas, experiencias y textos que trasciendan los hogares y las aulas, para llegar al corazón de la sociedad: la familia.Porque lo que es verdaderamente valioso no debería guardarse en secreto, sino más bien publicarse; a su vez aquello que es valioso y que se publica no debería quedarse archivado, por el contrario debería ser implementado.


"Más allá del rigor científico de los investigadores, psicólogos o educadores.. más bien desde la posición observadora, analítica y sobretodo autocrítica que te permitirán en un tono amable y en ocasiones jocoso, identificarte o no con ciertas situaciones y comportamientos, sin juzgamientos, solo con la prevención de mostrarte que no estas sólo y que mientras que estemos vivos existe posibilidad de hacer siempre las cosas mejor y cuanto más si de acompañar a nuestros hijos se trata"

“No es realmente la práctica la que nos hace maestros, es la confianza que nos permite lanzarnos por primera vez a intentar algo por nuestra cuenta”

Vivián Jiménez

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