Hoy probablemente sea un día común y corriente, un día como todos. Pero había una idea rondando en mi cabeza con una intensidad más fuerte que la rutina misma y no puedo negarme a escribirla.
Hoy es el día en que necesito hacer un reconocimiento manifiesto por medio de éste escrito a las Madres, Padres, Abuelos, Abuelas y demás familiares de los niños y niñas que "padecen" -aunque sinceramente creo que más que un padecimiento es una oportunidad que Dios nos brinda para ver la vida de otra manera- alguna discapacidad o "Una necesidad Especifica" las que convierten a los niños no en niños especiales sino -según lo veo- en NIÑOS EXTRAORDINARIOS. Y ese reconocimiento va, por sus años, meses, semanas, días, horas,minutos y segundos de entrega para con éstos niños y niñas, por el amor con el que hacen por ellos todo lo que hacen, por ser buscadores incansables de oportunidades para que nuestros chiquitos mejoren, sin importar muchas veces los diagnósticos -los aplastantes comentarios- u opiniones de los médicos tratantes, por creer que si Dios permitió la vida de éstos niños y niñas y si los eligió a ustedes para ser su familia y amarlos, es con un propósito firme y aunque en ocasiones no sea tan claro, es un propósito que será cumplido.
Admiro la constancia, la fortaleza, la entereza, la persistencia, la disciplina y la capacidad de entregar un amor tan poderoso e incondicional a éstos niños. Admiro la manera en que logran creer en que sus sus hijos y nietos VAN A PODER aunque los papeles y los "poseedores de la verdad" digan lo opuesto.
Me llena de alegría saber de que de cada pequeño acto, que para el mundo está lleno de simpleza o que dan por hecho, hacen una celebración...
"¡Es que ya pudo sostener la cabeza!"
"¡Abrió la manito!""¡Empezó a llorar!""¡Ya expresa emoción!""¡Es que antes no agarraba ni el juguete!"
Y hoy simplemente quería unirme a esa celebración, por mi hijo ya que aunque para algunos es una exageración (porque dicen: "Tomy no tiene nada"), también me llena de gozo y de una sensación de triunfo cada vez que logra algo; por todos los niños que hemos conocido a lo largo de estos dos años en las terapias, por las mamás que no se cansan de buscar y de luchar para encontrar siempre otra posibilidad para ayudar a sus hijos, por los abuelos que están ahí -cuando los papás no pueden- y se lo gozan y lo hacen con tanto amor, con amor desbordante... Simplemente gracias por hacer de la vida de los NIÑOS Y NIÑAS EXTRAORDINARIOS una vida posible, por servir para muchos de apoyo y de ejemplo para los que dan todo por sentado.
Sé con la certeza que me da la Fe que Dios no se queda con nada y recompensará todas esas lágrimas, todas esas horas sin dormir, todas las angustias, cada plato de comida preparado con amor, cada vez que los cargaron, cada vez que los vistieron, cada vez que los llevaron a terapia, al medico o al jardín...cada mirada, cada gesto de amor, confianza y respeto por ellos DIOS LO GUARDA EN SU CORAZÓN, por ésto los bendigo con toda bendición y le pido a Dios que nos llene de fortaleza para seguir ahí para quienes tanto nos necesitan.
Vivián Jiménez
No hay comentarios:
Publicar un comentario